Política para el mejoramiento de la calidad del aire

Siguiendo las recomendaciones de OCDE, durante años se han planteado estrategias que buscan alcanzar niveles aptos de calidad del aire, adoptando las guías de calidad del aire para reducir la contaminación atmosférica. Colombia, a partir del 30 de mayo de 2018 hace parte de esta organización, por lo cual se puso a la tarea de revisar las deficiencias para alcanzar los estándares estipulados.

Por esta razón, se hizo necesaria una revisión y planteamiento de una nueva política que permita abordar el tema de manera más efectiva. Por tal razón, el pasado 31 de Julio de 2018 se aprobó el documento CONPES 3943 que corresponde a la Política para el mejoramiento de la calidad del aire, que tiene como objetivo el mejoramiento de la calidad de este recurso, de tal manera que proteja la salud y el ambiente.

Esta política “propone acciones para reducir las concentraciones de contaminantes en el aire a través de la renovación y modernización del parque automotor, la reducción del contenido de azufre en los combustibles, la implementación de mejores técnicas y prácticas en la industria, la optimización de la gestión de la información, el desarrollo de la investigación, el ordenamiento del territorio y la gestión del riesgo por contaminación del aire.”

Se ha identificado que los más vulnerables son los niños y adultos mayores, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares relacionadas con el ambiente.

Aunque la publicación de esta política es un paso importante, es aún más relevante lograr que se definan los decretos que estarán regulando estas medidas propuestas para alcanzar los objetivos y pasar a una metodología más técnica y menos normativa.

Fuente: DNP., 2018

Se concluyó que las medidas que generarían mayor impacto en la reducción de emisiones de partículas serían la eliminación del transporte público tradicional, la mejora de los combustibles y la completa implantación de los sistemas integrados de transporte. En este punto, la ONU considera que Colombia está rezagada en la implementación de transportes limpios que permitan avanzar rápidamente en el mejoramiento de la calidad del aire (Catorce6, 2018). Por su parte, países como Chile, Costa Rica y Uruguay han tomado la delantera y han invertido en estrategias concretas que permitan la descarbonización de la economía, generando grandes beneficios económicos y ambientales, reduciendo los niveles de contaminación atmosférica y sus costos asociados e impulsando la economía.

Es necesario tomar acciones y no dejar esta política solo en el papel, como sucede con muchas otras que quedan en el olvido, teniendo en cuenta la gran necesidad de contar con mecanismos de control efectivos y aprovechar las herramientas de articulación interinsitucional del SINA.

 

Laura C. Morales G.
Ecóloga especialista en gestión ambiental urbana
Climate Reality Leader.

 

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